Colapinto, el rockstar del deporte: la noche en que los argentinos abrazaron al nuevo fenómeno de la Fórmula 1
“¿Dónde puedo estacionar?”, preguntó desde el asiento de conductor de una camioneta Ford Raptor azul. Aunque confesó que no le gusta manejar en la calle, Franco Colapinto lo hace para llegar solo a la Usina del Arte, en La Boca, minutos después del comienzo de la ceremonia de los Premios Olimpia, donde fue uno de los grandes ganadores de la velada. Se llevó la estatuilla de plata en automovilismo y luego compartió el premio mayor, el de Oro, con Emiliano Dibu Martínez. Pero también se llevó todo el cariño de la gente. No daba un paso sin que alguien se le acercara para una selfie, un autógrafo o una pregunta. El chico de Pilar es un rockstar y derrocha carisma. Y lo hace con una naturalidad extrema.
Tras pasar por un portón de un acceso lateral, el piloto que volvió a poner a un argentino en la Fórmula 1 después de 23 años saca el traje del asiento trasero, se saca la remera y empieza a abrocharse una camisa blanca cuando descubre con sorpresa que hay dos chicos de 5 y 7 años que lo ..


