Lejanía y falta de afinación en un tiempo que se necesita otra cosa
Hace unos meses, el Gobierno decidió que llamar “Bioeconomía” a la Secretaría de Estado encargada de llevar adelante los asuntos del campo representaba una señal de lejanía en relación con los productores agropecuarios.
No solo echó a Fernando Vilella, que había propuesto la idea para conjugar el sistema productivo del país, basado en criterios de sostenibilidad, con las demandas de los mercados externos y una apertura a los negocios basados en los avances científicos y tecnológicos, sino que repuso el nombre de Agricultura a la repartición. Discutible o no, la nueva denominación parecía reflejar un rumbo.
Sin embargo, en las últimas semanas, distintas declaraciones de ministros del Gobierno en vez de orientarse a la cercanía con el campo van en la dirección opuesta. En otras palabras, la culpa de la lejanía no es, precisamente, el nombre de Bioeconomía.
Esta vez fue Luis Caputo, el ministro de Economía a quien el presidente Javier Milei elogia en cada oportunidad que tiene. En un i..


