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BRASILIA.- El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, reaccionó el jueves con duras críticas a los aranceles impuestos por Estados Unidos y aseguró que la mayor economía sudamericana está lista para “responder a cualquier iniciativa de imponer mayor proteccionismo”.

El miércoles, el presidente estadounidense, Donald Trump, incluyó Brasil en la lista de países a quienes impondrá aranceles recíprocos a los que pesan sobre productos norteamericanos. Al igual que la Argentina, Brasil quedará alcanzado por el arancel mínimo, de 10% sobre el valor de todas las exportaciones que llegan a Estados Unidos.

“Somos un país que no resigna su soberanía, que no saluda otra bandera que no sea la suya, verde y amarilla, y que habla de igual a igual y respeta a todos los países, pero exige reciprocidad en el trato”, aseguró el presidente brasileño.

Luiz Inacio Lula da Silva, en un evento en Brasilia.Fabio Rodrigues-Pozzebom – Agencia Brazil

Lula se refirió al anuncio de Trump durante una ceremonia en el Palacio del Planalto en el que presentó un balance de su gobierno, al cumplir dos años y tres meses de mandato. Brasil está listo para “responder a cualquier iniciativa de imponer proteccionismo, que no cabe más en el mundo”, explicó el mandatario.

La reacción del Ejecutivo, que mantuvo en las últimas horas diálogo de alto nivel con la administración de Trump, llegó horas después de que el Congreso brasileño aprobara la noche del miércoles un proyecto de ley que crea un marco legal para que el Ejecutivo pueda reaccionar a eventuales cobros de tarifas de otros países, siempre que sean consideradas “injustas”.

“Frente a la decisión de Estados Unidos, tomaremos todas las medidas que caben para proteger nuestras empresas y nuestros trabajadores brasileños, teniendo como referencia la ley de reciprocidad económica aprobada ayer en el Congreso y las reglas de la OMC [Organización Mundial del Comercio]”, siguió Lula.

Estados Unidos es el segundo mayor socio comercial de Brasil, sólo detrás de China.

Barcos atracados en un puerto cerca de la noria Yup Star, en Río de Janeiro, Brasil, el 3 de abril de 2025. [e]WANG TIANCONG – XinHua

Los dos principales productos vendidos por Brasil a Estados Unidos continuarán, sin embargo, regidos por excepciones. Es el caso del petróleo, que está exento de la nueva tarifa, y del acero, que al igual que el aluminio, quedó alcanzado por un arancel de 25%, según determinación de Trump el 12 de marzo.

El gobierno brasileño había lamentado la medida en una nota divulgada el miércoles, recordando que Estados Unidos sostiene saldos positivos en las balanzas comerciales, totalizando 410.000 millones de dólares si se consideran bienes y servicios comerciados en los últimos 15 años.

Pese a las declaraciones de Lula, el Palacio del Planalto continúa apostando en primer lugar por sostener una negociación con la Casa Blanca, como destacó la nota oficial, antes de recurrir a represalias.

El canciller brasileño, Mauro Vieira, conversó el miércoles por teléfono con Jamieson Greer, representante de comercio norteamericano. Abordaron el anuncio de la imposición de tarifas y acordaron que equipos técnicos de ambos países vuelvan a reunirse la semana que viene.

El objetivo inmediato de Brasil es conseguir cuotas para la exportación de acero y aluminio, que le permitan al país sudamericano escapar del arancel de 25% ya impuesto en marzo.

El arancel promedio aplicado por Brasil a Estados Unidos fue de 11,3% en 2022, según un estudio del Instituto Brasileño de Economía de la Fundación Getulio Vargas (FGV). Se trata de un nivel cinco veces más alto que el cobrado por Estados Unidos para las importaciones brasileñas, en 2,2%.

El proyecto de reciprocidad aprobado por el Congreso deja la puerta abierta para que Brasil castigue a Estados Unidos en el área de la propiedad intelectual, con el eventual quiebre de patentes y la suspensión de royalties pagos a empresas norteamericanas.

Expertos en comercio exterior sostienen, sin embargo, que elevar tarifas y escalar la tensión podría encarecer todavía más los productos comprados a Estados Unidos, alimentando la inflación, un problema que preocupa al gobierno de Lula.

El presidente Donald Trump, tras anunciar nuevos aranceles en la Casa Blanca en Washington, el 2 de abril del 2025. (AP foto/Mark Schiefelbein)Mark Schiefelbein – AP

Por otro lado, buena parte de lo que Brasil compra a Estados Unidos son insumos para la producción brasileña, como piezas, equipos, por lo que impactaría directamente en la competitividad.

Lucas Ferraz, exsecretario de Comercio Exterior durante la gestión del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), dijo que Brasil podría unirse a otros países para una reacción conjunta.

“Brasil busca la vía diplomática directamente con Estados Unidos o se alinea a otros países para intentar mínimamente aumentar su poder de negociación e intentar alguna presión mayor”, dijo el exfuncionario, quien ponderó a México, Canadá y la Unión Europea (UE) como eventuales aliados.

Ferraz subrayó que la diferencia entre el arancel fijado por Trump para países como Brasil y la Argentina respecto a países como Vietnam (46%), China (34%), la India (26%) o la UE (20%) podría crear oportunidades.

Aunque desde el punto de vista global la noticia es “malísima” y enlentecerá el crecimiento, destacó el exfuncionario, puede abrir “oportunidades de exportación” de productos industriales hacia Estados Unidos para economías del Mercosur y de agrícolas hacia los más afectados por la guerra tarifaria, que suelen comprar ese tipo de bienes a Estados Unidos.

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SANTIAGO, Chile.- El Tribunal Constitucional (TC) chileno resolvió este jueves, por una mayoría de ocho votos contra dos, cesar a la socialista Isabel Allende Bussi en su cargo en el Senado. De acuerdo al organismo, la legisladora, de 80 años, infringió la Constitución en la venta de la casa de su padre, el expresidente socialista Salvador Allende (1970-1973), porque como autoridad no podía celebrar contratos con el Estado.

La adquisición de la residencia, ubicada en la calle Guardia Vieja del municipio de Providencia, en el sector este de Santiago de Chile, fue empujada por el gobierno del presidente Gabriel Boric, que pretendía adquirir la histórica vivienda para que fuera un museo en memoria del líder de la Unidad Popular (UP). En el marco de esta causa cayó una nieta del expresidente Allende, Maya Fernández Allende, que salió del Ministerio de Defensa el pasado 10 de marzo, luego de tres años en el cargo.

La senadora chilena Isabel Allende. (Tomas Munita/The New York Times)TOMAS MUNITA – NYTNS

“Como familia accedimos y seguimos todas las indicaciones legales para la compra, la que nunca se concretó, tal como lo argumentó nuestro abogado, Gabriel Osorio, ante el pleno del Tribunal Constitucional. Siempre actuamos de buena fe y jamás recibimos un peso por un proyecto que no prosperó. Estos argumentos al parecer no fueron recogidos por la mayoría del tribunal. Lo lamentamos”, señaló la legisladora, luego de conocer la noticia de su destitución.

“A la espera de la sentencia, quiero decir que la memoria del presidente Allende permanecerá intacta. El fallo no la mancilla. Hoy no habrá museo, pero seguirán las calles y plazas con su nombre a lo largo de todo Chile y el mundo, así como su legado político y el cariño de millones de compatriotas. En mis más 30 años de servidora pública jamás usé mi cargo para beneficio personal y siempre he respetado la Constitución y las leyes”, enfatizó la senadora. “Agradezco todas las muestras de cariño, con la certeza de haber actuado siempre con total integridad”, añadió.

Los jueces revisaron por la mañana el requerimiento que presentaron parlamentarios de la oposición, del Partido Republicano, de la extrema derecha y del conglomerado Chile Vamos, de la derecha tradicional, en contra de la senadora, quien llevaba 31 años ininterrumpidos en el Parlamento. La senadora era una de las cuatro copropietarias de la casa de Guardia Vieja, junto a Maya Fernández, nieta del mandatario socialista y quien debió renunciar el pasado 10 de marzo al ministerio de Defensa de Boric. Su dimisión se concretó en la víspera de la vista de la acusación constitucional que diputados opositores presentaron en su contra, pero que finalmente fue desechada hace ocho días.

Isabel Allende es una de las tres hijas del mandatario socialista y, desde el golpe de Estado de 1973, cuando Augusto Pinochet lo derrocó, ha sido la principal embajadora de la familia tanto en Chile como en el mundo.

La decisión del TC es un duro revés para el Partido Socialista, para el gobierno y para la izquierda en general, por el simbolismo de la presencia de la senadora en la política chilena, y la forma en que es destituida del cargo. Exiliada durante los años de la dictadura, Isabel Allende vivió en México y sólo regreso a Chile el año 1989, cuando se realizó la elección presidencial que significó el triunfo de Patricio Aylwin, abanderado de la Concertación de Partidos por la Democracia, que integraban el PS, la Democracia Cristiana (DC) y el Partido por la Democracia (PPD), entre otros. Fue elegida diputada a partir de marzo de 1994 y luego senadora a partir del año 2010, siendo presidenta de ambas cámaras del Congreso.

Una vez divulgada la resolución, que el TC no oficializó, Carolina Tohá, la candidata presidencial del PPD, parte del Socialismo Democrático y exminsitra del Interior de Boric, lamentó que los jueces resolvieran cesar en el cargo a Allende, de quien destacó, durante una entrevista en Radio Pauta, que fue la primera mujer presidenta del Senado.

Luego, escribió en su cuenta de X: “Isabel Allende ha tenido una carrera política intachable y un trabajo reconocido en Chile y el exterior. Corresponde respetar lo definido por el TC, en caso de confirmarse, pero eso no quita reconocer que es una noticia triste. Para Isabel y su familia todo mi cariño y respeto”.

“Cayó Allende”. Así, con cierta ironía, se expresó el diputado de ultraderecha Cristián Araya, del Partido Republicano, al celebrar el histórico fallo que destituyó esta tarde a la senadora chilena. ”El TC le da la razón a la bancada del Partido Republicano: Isabel Allende cesará en su cargo por su flagrante vulneración al orden constitucional. No les dejaremos pasar ninguna. Nadie está por sobre la ley”, fustigó.

Mientras los republicanos celebran el fallo, la senadora y presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic se limitó a señalar que “citaremos a una reunión de mesa para hacer el análisis del fallo”.

Agencia ANSA, diarios El Mercurio/GDA y El País, SL

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LONDRES.- El sistema económico global que Estados Unidos armó y timoneó durante más de tres cuartos de siglo era impulsado por una poderosa línea directriz: que el comercio y las finanzas se basarían en la cooperación y el consentimiento, más que en la coerción.

Con todas sus falencias, ese sistema instaló a Estados Unidos como la nación más rica del mundo y la única superpotencia financiera. El imperio de la ley, la estabilidad y la confianza que generaba ese enfoque contribuyeron a que el dólar estadounidense se convirtiera en la moneda de elecciones para las transacciones internacionales y Estados Unidos, en el centro de las inversiones globales.

Al provocar una guerra comercial mundial, el presidente Donald Trump corre el riesgo de abandonar esa visión de intereses compartidos y reemplazarla por una que da por sentado que los graves conflictos económicos son inevitables.

El presidente estadounidense, Donald Trump, habla con reporteros antes de firmar una orden ejecutiva en la Casa Blanca, en Washington, el 31 de marzo de 2025. (Pool via AP)Pool

Atrás quedó la apelación a un propósito mayor, a los acuerdos mutuos o los valores compartidos. En este nuevo orden, son las potencias más poderosas las que determinan las reglas, y las hacen cumplir mediante la intimidación y la fuerza bruta.

“Es una visión totalmente diferente”, dice Greg Grandin, historiador de la Universidad de Yale. “El principio fundamental de esta nueva visión es que los países no tienen intereses compartidos, sino inherentes conflictos de intereses”.

Es la perspectiva que subyace a la decisión del presidente de imponer drásticos aranceles, incluyendo un gravamen del 10% a casi todas las importaciones que ingresan en Estados Unidos.

Con poco más de dos meses en el cargo, las políticas de comercio internacional de Trump han provocado una fuerte caída del mercado bursátil y de la confianza de las empresas y los consumidores norteamericanos. De hecho, los analistas de Wall Street vienen proyectando tasas de inflación más altas y una ralentización del crecimiento, tanto en Estados Unidos como en todo el mundo.

Compras en un comercio en Brooklyn, un día después de los anuncios de Donald Trump. (Michael M. Santiago / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / Getty Images via AFP)MICHAEL M. SANTIAGO – GETTY IMAGES NORTH AMERICA

Pero muchos economistas y líderes dicen que las ganancias y pérdidas trimestrales son insignificantes en comparación con el posible daño a largo plazo al poderío y los privilegios únicos que Estados Unidos ha acumulado gracias al orden global de la segunda posguerra. Lo que está en juego es la influencia inigualable de Estados Unidos sobre el sistema financiero mundial, las ventajas de las que disfrutan sus empresas y una reputación de estabilidad que atrae a inversores e innovadores.

Según Abraham Newman, profesor de la Universidad de Georgetown, el rechazo de Trump al sistema de cooperación “socavará la seguridad económica de Estados Unidos a largo plazo”.

Consideremos el protagonismo del dólar como moneda de reserva mundial, la que utilizan prácticamente todas las naciones para el comercio internacional y que les sirve de salvavidas en los momentos difíciles. Como el comercio y las transacciones globales se realizan en dólares, todos necesitan dólares. Y gracias a esa demanda global de dólares, Estados Unidos puede pagar menos intereses al vender sus bonos del Tesoro, y eso reduce los costos del endeudamiento interno.

Además, las empresas norteamericanas están libres de muchas de las preocupaciones derivadas de las fluctuaciones cambiarias o la fuga de capitales. Cuando la inestabilidad y la incertidumbre sacuden la economía mundial, el refugio seguro es el dólar, incluso cuando el responsable de esa turbulencia es Estados Unidos.

El presidente Donald Trump, tras firmar la orden ejecutiva en la Casa Blanca, en Washington. (AP/Evan Vucci)Evan Vucci – AP

El predominio de Estados Unidos en el sistema financiero global también permitió que Washington moldeara la economía mundial en función de sus propias preocupaciones de seguridad. Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, cuando quedó al descubierto que los terroristas utilizaban el sistema financiero global para enviar dinero de un país a otro, Estados Unidos tenía la capacidad reforzar los controles.

Los sucesivos gobiernos republicanos y demócratas ampliaron el uso de sanciones y controles a las exportaciones para consolidar el predominio de Estados Unidos sobre las finanzas globales, y más adelante sobre tecnologías como la inteligencia artificial (IA) y los semiconductores.

Gracias a esa capacidad, Estados Unidos pudo restringir la exportación de sus equipos informáticos avanzados a China y congelar las reservas de divisas de Rusia tras la invasión a Ucrania.

Sin embargo, cada vez que el gobierno de Trump afirma querer devaluar el dólar o amenaza con aranceles y otras medidas, la confianza en el dólar se resiente, apunta Barry Eichengreen, autor de Exorbitantes privilegios: ascenso y caída del dólar y el futuro del sistema monetario internacional.

Un dólar devaluado representa una pérdida para sus tenedores extranjeros. “En ese sentido, la plena confianza y credibilidad del gobierno norteamericano, que está intentando desentenderse de sus obligaciones externas, resulta muy perjudicada”, afirma Eichengreen.

No tomar en cuenta los intereses mutuos puede socavar los objetivos a largo plazo de Estados Unidos, asegura Joseph S. Nye Jr., profesor de la Universidad de Harvard. En su opinión, la mentalidad transaccional del gobierno actual es fiel reflejo de la trayectoria de Trump como desarrollador inmobiliario en Nueva York y Nueva Jersey, donde la intimidación puede ser habitual y cada acuerdo entre partes es único e irrepetible.

Gracias a ese enfoque, Trump se hizo rico, pero también lo obligó a declarar en quiebra varios de sus proyectos inmobiliarios.

Lo que no se logra con ese enfoque, dice Nye, es el crecimiento, la credibilidad y la influencia que se derivan de ser un socio confiable durante años y décadas.

En las discusiones que se filtraron sobre los planes para atacar a los militantes hutíes de Yemen que atentan contra los barcos en el Canal de Suez, los altos funcionarios de la Casa Blanca se quejan del “garroneo europeo” y hablan de obtener algún tipo de retribución “a cambio”.

Pero mantener abierto el Canal de Suez no es solo un favor que se le hace a Europa, sino que disuade a otros países, milicias y piratas de interferir en el comercio global. “Lo que nos conviene a largo plazo es tener libertad de navegación y evitar que interfiera un grupo como los hutíes”, señala Nye.

De igual manera, tras la crisis financiera de 1994, a Estados Unidos le convino organizar un rescate de 50.000 millones de dólares para México, porque a Washington le preocupaba que una economía devastada impulsara a medio millón de mexicanos a migrar ilegalmente a través de la frontera.

Porque otra cosa que mantiene en funcionamiento el sistema financiero global es la capacidad de Estados Unidos de mantener abastecido de dólares al mundo durante las crisis.

Además, los depósitos de “favores” hechos por Estados Unidos también generan intereses. Estados Unidos, por ejemplo, ha logrado presionar con éxito a aliados como los Países Bajos y Japón para que limiten sus ventas a China de equipos de semiconductores avanzados, con las consecuentes pérdidas para los fabricantes de esos países.

A los sucesivos gobiernos, incluido el de Trump, los preocupaban los posibles usos militares de esas tecnologías, así como la posibilidad de que eventualmente China pudiera crear su propia versión de los productos que ahora está obligada a importar desde Estados Unidos.

Trump es el primer presidente desde el final de la Segunda Guerra Mundial que defiende los intereses norteamericanos violando sistemáticamente los acuerdos internacionales, atacando a los aliados de Estados Unidos y menospreciando las herramientas del poder blando, como la ayuda económica y humanitaria.

“Lo que estamos viendo es muy dramático”, apunta Newman, politólogo de Georgetown.

Newman agrega que entre los aliados de Estados Unidos se está gestando un profundo temor a que Trump intente crear un nuevo orden global centrado exclusivamente en el autobombo y el ombliguismo norteamericanos.

Tal vez en lo inmediato ese enfoque redunde en algunas victorias: cuando el presidente de Colombia rechazó el arribo de aviones militares norteamericanos cargados con deportados, la amenaza de Trump de imponerles sanciones financieras y aranceles del 50% a todos los productos colombianos obligó al presidente Petro a un cambio de política.

Pero si los países creen que el orden global está en manos de un líder caprichoso, buscarán alternativas. Con el tiempo, eso podría degradar el estatus del dólar y reducir la dependencia de los países aliados de las armas, la tecnología y los productos norteamericanos. También podría fortalecer la posición de China en detrimento de Estados Unidos.

El domingo, y por primera vez en cinco años, los ministros de comercio de Japón y Corea del Sur, socios económicos de Estados Unidos en su batalla con China, se reunieron en Seúl con sus pares chinos para abordar la expansión de los lazos del comercio regional. Cualquier estrechamiento del vínculo comercial de esos países con China podría socavar significativamente el objetivo de Washington de frenar los avances tecnológicos de las empresas chinas.

Y eso, según Newman, “es exactamente lo contrario de lo que Estados Unidos quiere lograr”.

Patricia Cohen

Traducción de Jaime Arrambide

The New York Times

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WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el miércoles una serie de aranceles de gran alcance que afectan a la mayoría de sus socios comerciales. Sin embargo, ni los rincones más remotos del mundo quedaron exentos de estas medidas. Incluso territorios aislados como las Islas Malvinas y las deshabitadas Islas Heard y McDonald fueron alcanzados por estos impuestos.

Las Islas Malvinas, con una población de aproximadamente 3600 habitantes y alrededor de un millón de pingüinos, fueron particularmente afectadas. Este territorio bajo control británico reclamado por la Argentina como parte integral de su territorio, cuya economía se basa en la cría de ovejas y la exportación de productos alimenticios, especialmente mariscos y pescado, sufrió la imposición de un arancel del 41% sobre sus exportaciones a Estados Unidos. En el último año, Estados Unidos importó bienes por un valor de 22,8 millones de dólares de las Islas Malvinas, mientras que el territorio importó desde Estados Unidos productos por valor de 4,1 millones de dólares.

Camino al poblado de Puerto Mitre/Port Howard, en la costa oriental de la isla Gran MalvinaCecilia Lutufyan

En contraste, Argentina, que reclama la soberanía sobre las islas, solo enfrentó nuevos aranceles del 10%. Según la Cámara de Comercio de las Malvinas, el territorio ocupó el puesto 173 en el mundo en términos de exportaciones globales, con solo 306 millones de dólares en productos exportados en 2019, de los cuales 255 millones correspondían a moluscos y 30 millones a pescado congelado.

Otro caso llamativo es el de las Islas Heard y McDonald, un territorio australiano en el océano Índico subantártico que no tiene habitantes humanos ni comercio con Estados Unidos. A pesar de ello, la administración Trump impuso un arancel del 10% sobre sus exportaciones, una medida prácticamente irrelevante. La actividad económica en estas islas terminó en 1877 con el cese del comercio de aceite de elefante marino. La Unesco las describe como “uno de los raros ecosistemas insulares prístinos del mundo” y las declaró Patrimonio de la Humanidad en 1997.

La colonia penal de Norfolk Island

Otro territorio australiano afectado fue la Isla Norfolk, situada a 1600 kilómetros al noreste de Sídney y con una población de 2188 personas. A diferencia del resto de Australia, que enfrenta un arancel del 10%, la isla fue golpeada con un gravamen del 29%. También las Islas Cocos, con 600 habitantes, vieron afectadas sus exportaciones, particularmente de barcos, con un nuevo arancel del 10%.

El líder de la Isla Navidad, que tiene menos de 2000 personas, dijo que el atolón del Océano Índico no exporta nada a Estados Unidos. “No hay comercio entre la Isla de Navidad y Estados Unidos, excepto que compramos equipos de minería a través de Tractors Singapore”, dijo el presidente del condado de la Isla de Navidad, Gordon Thomson, refiriéndose al distribuidor regional del gigante manufacturero de Texas, Caterpillar Inc. El puesto avanzado australiano, ubicado a 360 kilómetros al sur de Yakarta, la capital indonesia, ha utilizado maquinaria pesada estadounidense para extraer fosfato durante décadas. “El comercio, si lo hay, consiste en productos estadounidenses enviados a la Isla de Navidad. Lo único que exportamos es fosfato y eso va a Malasia, Indonesia, tal vez Tailandia y un poco la zona continental australiana”, señaló Thomson.

Isla Navidad, Cangrejo RojoAsociación de Turismo Isla Navidad

En el Ártico, Svalbard y Jan Mayen, territorios noruegos con poca o nula población, también fueron incluidos en la lista de aranceles de Trump. Svalbard, que alberga un asentamiento minero ruso, y Jan Mayen, una isla desolada con solo 18 habitantes operando una estación meteorológica y un aeródromo, enfrentarán un arancel del 10%. Nadie vive allí de forma permanente (algunos militares rotan allí), y su economía es nula, según el CIA Factbook, que la describe como una isla “desolada y montañosa”. Sin embargo, el impacto económico de estas medidas es mínimo, ya que en 2024 EE.UU. no importó bienes de estos territorios.

La estación meteorológica de la isla noruega de Jan Mayen en el mar ÁrticoHeiko Junge – NTB Scanpix

Las Islas Marshall, un archipiélago de 34 atolones e islas en el Pacífico Norte, son hogar de 82.000 personas y de la Guarnición Kwajalein del Ejército de EE.UU., una base clave para el rastreo y prueba de misiles balísticos. Washington es responsable de la defensa de las Islas Marshall en virtud de un Pacto de Libre Asociación. La CIA afirma que exporta unos US$ 130 millones al año, aunque Estados Unidos no figura como uno de sus principales destinos. Estas exportaciones ahora se enfrentan a aranceles del 10% si llegan a Estados Unidos.

Las Islas Marshall toman precauciones para evitar la pandemia ya que aún no se han registrado caosShutterstock

Tokelau, una nación compuesta por tres islas de coral tropicales y hogar de 1500 personas en un área de tierra combinada de 10 kilómetros cuadrados, también enfrenta aranceles estadounidenses del 10%. Es una de las economías más pequeñas del Pacífico Sur y sobrevive gracias a la agricultura de subsistencia, la pesca y la financiación de Nueva Zelanda, que considera las islas como uno de sus territorios.

Roland Rajah, economista principal del Instituto Lowy, un grupo de expertos en política exterior de Australia, dijo que las autoridades de pequeñas naciones insulares probablemente lucharían para cambiar la opinión de Washington. “Si esos países no recibieron mucha consideración en cuanto a qué aranceles se les impusieron dado su tamaño y oscuridad para la administración de Trump, eso también podría dificultarles hacer algo para negociar su salida de esos aranceles”, dijo.

Agencias AP y AFP y diario The Washington Post

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BUDAPEST.- Hungría comenzará el proceso para retirarse de la Corte Penal Internacional (CPI), anunció el jueves un funcionario, justo cuando el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, llegó a la capital del país por la mañana a pesar de una orden de arresto del único tribunal global permanente del mundo por crímenes de guerra y genocidio.

El primer ministro Viktor Orban dio la bienvenida al líder israelí con honores militares completos en el Distrito del Castillo de Budapest. Los dos aliados cercanos se pararon lado a lado mientras una banda militar tocaba y una elaborada procesión de soldados a caballo y portando espadas y rifles con bayoneta desfilaba. Orban, un populista conservador, había prometido ignorar la orden de la CPI contra el líder israelí, al acusar al tribunal de “interferir en un conflicto en curso con fines políticos”.

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se estrechan la mano tras una declaración de prensa en el Monasterio Carmelita del Castillo de Buda en Budapest, Hungría, el jueves 3 de abril de 2025.Denes Erdos – AP

Mientras se desarrollaba la ceremonia, el jefe de gabinete de Orban, Gergely Gulyás, emitió un breve comunicado en el que dijo que “el gobierno iniciará el procedimiento de retirada” para salir del tribunal, lo que podría tardar un año o más en completarse.

“Hungría abandona la CPI. El gobierno iniciará el proceso de retirada, de acuerdo con el marco internacional legal”, anunció en un comunicado en Facebook Gulyas.

La visita de Netanyahu a Hungría, que está programada para durar hasta el domingo, fue solo su segundo viaje al extranjero desde que la CPI emitió la orden en su contra en noviembre.

La CPI, con sede en La Haya, Holanda, declaró al emitir su orden que había razones para creer que Netanyahu y el exministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, habían cometido crímenes de lesa humanidad en relación con la guerra en Gaza.

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, habla durante una conferencia de prensa con el primer ministro israelí tras las conversaciones bilaterales celebradas el 3 de abril de 2025 en Budapest, Hungría.ATTILA KISBENEDEK – AFP

La guerra comenzó cuando militantes liderados por el grupo terrorista Hamas atacaron el sur de Israel el 7 de octubre de 2023, matando a alrededor de 1200 personas, en su mayoría civiles, y tomando 251 rehenes, la mayoría de los cuales han sido liberados desde entonces en acuerdos de alto al fuego y otros tratos. Israel rescató a ocho rehenes vivos y recuperó docenas de cuerpos.

La ofensiva de Israel mató a más de 50.000 palestinos, según el Ministerio de Salud de Gaza, que no especifica si los muertos son civiles o combatientes. Israel dice que mató a alrededor de 20.000 militantes, sin proporcionar evidencia. La respuesta militar israelí se reanudó el mes pasado, rompiendo un alto el fuego.

Después de que la CPI emitiera la orden, Orban invitó a Netanyahu a Budapest y acusó al tribunal de “interferir en un conflicto en curso con fines políticos”. Esa invitación fue un desafío abierto a la decisión del tribunal y contradijo las obligaciones de Hungría como signatario de arrestar a cualquier sospechoso con una orden si pisaban su suelo.

La CPI criticó la decisión de Hungría de desafiar su orden para Netanyahu. El portavoz del tribunal, Fadi El Abdallah, declaró anteriormente que no corresponde a las partes de la CPI “determinar unilateralmente la validez de las decisiones legales del Tribunal”. El jueves, dijo que el tribunal “recuerda que Hungría sigue bajo el deber de cooperar con la CPI”.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, llegó a Hungría desafiando la orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) en su contra por presuntos crímenes de guerra en Gaza.ATTILA KISBENEDEK – AFP

“En caso de preocupación sobre su cooperación con la Corte, los Estados pueden consultarla”, señaló el portavoz. “Pero no les corresponde determinar unilateralmente el fundamento de las decisiones jurídicas de la CPI”.

Todos los 27 miembros de la Unión Europea, incluida Hungría, son signatarios, pero el tribunal depende de los países miembros para hacer cumplir sus decisiones. Hungría se unió al tribunal en 2001 durante el primer mandato de Orban como primer ministro.

En una conferencia de prensa después de su reunión, Orban señaló que cree que la CPI “ya no es un tribunal imparcial, no un tribunal de justicia, sino un tribunal político. Y esto se mostró más claramente por las decisiones respecto a Israel”.

“Estoy convencido de que este foro judicial internacional, que de otro modo sería importante, se ha degradado en una herramienta política, con la que no podemos y no queremos involucrarnos”, señaló Orban.

El líder húngaro, considerado por los críticos como el saboteador más intransigente de la UE en la toma de decisiones del bloque, es visto como utilizando algunas de las tácticas de las que se acusa a Netanyahu en Israel: subyugación del poder judicial, antagonismo hacia la UE y represión de la sociedad civil y los grupos de derechos humanos.

Durante la conferencia de prensa, donde no se permitió a los periodistas hacer preguntas, Netanyahu elogió la decisión de Hungría de retirarse de la CPI, agradeciendo a Orban por tomar una “decisión valiente y de principios”.

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, habla durante una conferencia de prensa junto al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en el Monasterio Carmelita del Castillo de Buda en Budapest, Hungría, el jueves 3 de abril de 2025.Denes Erdos – AP

“La CPI dirige sus acciones contra nosotros que luchamos una guerra justa con medios justos”, manifestó Netanyahu. “Ustedes son el primer Estado que se aleja de esta corrupción y esta podredumbre, y creo que será profundamente apreciado, no solo en Israel sino en muchos, muchos países alrededor del mundo”.

La visita de Netanyahu a Hungría fue su segunda oportunidad de viajar al extranjero tras la emisión de la orden: la primera fue cuando se reunió con el presidente estadounidense, Donald Trump, en Washington, en febrero.

El presidente estadounidense impuso en febrero sanciones al tribunal por unas “acciones ilegales y sin fundamento contra Estados Unidos” y su “estrecho aliado, Israel”.

Esta visita es también una oportunidad para proyectar una imagen de estadista mientras enfrenta un creciente descontento en casa.

Netanyahu ha enfrentado protestas masivas de israelíes que temen que su decisión de reanudar la guerra en Gaza ponga en peligro las vidas de los rehenes restantes en manos de Hamas. También ha provocado ira al intentar despedir o marginar a altos funcionarios en lo que los críticos ven como una toma de poder y un ataque a las instituciones estatales.

Junto con la reanudación de su ofensiva en Gaza el mes pasado, Israel detuvo todas las importaciones de alimentos, combustible y ayuda humanitaria al territorio de dos millones de palestinos para presionar a Hamas a liberar más rehenes y aceptar cambios propuestos al acuerdo de tregua.

Agencias AP y AFP

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WASHINGTON.- El presidente Donald Trump lanzó este miércoles una ofensiva comercial a gran escala, imponiendo aranceles masivos contra China, el sudeste asiático y la Unión Europea, además de establecer un gravamen mínimo universal del 10%. Según sus propias palabras, se trata de una “declaración de independencia económica” destinada a impulsar una “edad de oro” en Estados Unidos.

“Durante décadas, nuestro país ha sido saqueado, violado y devastado por naciones cercanas y lejanas, aliadas y enemigas por igual”, declaró Trump desde la rosaleda de la Casa Blanca, antes de presentar la lista de los socios comerciales que serán sancionados.

Las nuevas medidas arancelarias redefinen el panorama del comercio global, configurando un nuevo equilibrio de fuerzas, con claros ganadores y perdedores. Así queda el mapa de los gravámenes a nivel mundial.

Se ven autos para exportación antes de ser cargados en un barco en un puerto de Yantai, en la provincia de Shandong, al este de China, el 3 de abril de 2025.STR – AFP

La factura es elevada para China, cuyos productos enfrentarán un arancel del 34%, que se suma al 20% impuesto por Estados Unidos en febrero. Esta escalada arancelaria refleja las crecientes tensiones geopolíticas entre ambos países, que ya han estado marcadas por años de enfrentamientos comerciales y rivalidades tecnológicas. Además, Trump puso fin a la exención de derechos de aduana para los paquetes pequeños enviados desde China, una medida que afectará principalmente a gigantes chinos del comercio electrónico como Shein y Temu, que se beneficiaban de esta política para mantener precios bajos en mercados internacionales.

El Ministerio de Comercio de China no tardó en reaccionar, advirtiendo que Pekín tomará “contramedidas con determinación para salvaguardar sus propios derechos e intereses”. Aunque no especificó qué acciones adoptará, el gobierno chino ha demostrado en el pasado su capacidad para responder con medidas igualmente duras, como imponer aranceles más altos a las exportaciones estadounidenses de productos agrícolas o limitar el envío de minerales estratégicos clave para las industrias tecnológicas, como los utilizados en la fabricación de vehículos eléctricos.

Estas tensiones forman parte de una lucha más amplia por la supremacía económica y tecnológica entre las dos potencias, un conflicto que ha afectado no solo al comercio bilateral, sino también a la dinámica global de producción y consumo. En este contexto, el gobierno chino instó a Estados Unidos a “cancelar de inmediato sus medidas arancelarias unilaterales y resolver adecuadamente las diferencias con sus socios comerciales mediante un diálogo equitativo”. Sin embargo, dada la naturaleza confrontacional de la política comercial estadounidense bajo la administración Trump, se anticipa que estas negociaciones podrían prolongarse sin una solución clara a corto plazo.

Trabajadores de una fábrica de ropa en Vietnam cosen prendas en una fábrica en Ciudad Ho Chi Minh el 3 de abril de 2025, después de que el presidente de EE.UU. anunciara nuevos aranceles generales sobre sus socios comerciales.HUU KHOA – AFP

El sudeste asiático es una de las regiones más afectadas por las recientes medidas arancelarias impuestas por Estados Unidos. Durante años, países como Vietnam, Camboya y Tailandia se habían consolidado como alternativas viables a China para la fabricación de productos destinados a Estados Unidos, tales como bolsos, electrónicos, zapatos y autopartes. Sin embargo, la imposición de aranceles elevados por parte de la administración Trump ha alterado esta dinámica, afectando gravemente a las empresas estadounidenses que dependen de la producción en esta región.

El impacto de los nuevos aranceles ha sido considerable. Vietnam y Camboya se han visto especialmente golpeados, con tarifas del 46% y 49%, respectivamente, mientras que Tailandia e Indonesia enfrentan incrementos del 36% y 32%. Estas decisiones han dejado a muchos sorprendidos, ya que muchos de estos países son aliados comerciales cercanos de Estados Unidos. Singapur, por ejemplo, expresó su malestar por un arancel del 10%, a pesar de contar con un acuerdo de libre comercio con Washington. La nación solicitó una reunión para comprender cómo se calcularon y aplicaron estos aranceles, reflejando las tensiones y la falta de claridad en las políticas comerciales recientes.

Vietnam, en particular, ha sido uno de los mayores beneficiarios de la reconfiguración de las cadenas de suministro globales, ya que muchas empresas han trasladado su producción desde China debido al aumento de costos y las tensiones políticas. Esto llevó a un superávit comercial de Vietnam con Estados Unidos de 123.500 millones de dólares en 2024. Sin embargo, los aranceles impuestos por Trump podrían tener un impacto duradero en el comercio global, especialmente en sectores clave como la electrónica y el calzado, donde Vietnam es el mayor exportador hacia el mercado estadounidense.

La respuesta ante estas medidas ha sido diversa. En Vietnam, el gobierno celebró una reunión de emergencia para analizar cómo mitigar los efectos de los aranceles, mientras que en Tailandia las autoridades instaron a las empresas a explorar nuevos mercados, al tiempo que mantenían la disposición de negociar con Washington. Mientras tanto, los empresarios estadounidenses ya están reevaluando sus opciones, considerando trasladar parte de la producción a países como Filipinas, donde los aranceles son más bajos.

Se ve una copa de vino Chablis en la oficina del viticultor Vincent Dampt, en Chablis, región de Borgoña, al este de Francia, el jueves 3 de abril de 2025. Thibault Camus – AP

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se pronunció en nombre de todos los países de la Unión Europea (UE) al advertir que los nuevos impuestos a las importaciones provocarán “consecuencias graves” para millones de personas en todo el mundo. Aseguró que no existía “un camino claro a través de la complejidad y el caos” que estos aranceles generarían a nivel global.

A pesar de esta situación, la Comisión ha prometido proteger a las empresas de la UE, algunas de las cuales se verán especialmente afectadas, como la industria automotriz alemana, los productos de lujo italianos y los productores de vino y champán franceses. En este contexto, el presidente francés, Emmanuel Macron, convocó una reunión de emergencia con los líderes empresariales de su país para abordar la crisis.

Como el mayor mercado único del mundo, la UE tiene la capacidad de afectar a Estados Unidos, dirigiendo sus medidas a productos y servicios, incluidos gigantes tecnológicos como Apple y Meta. No obstante, la UE ha señalado que su objetivo no es intensificar el conflicto, sino persuadir a Trump de la necesidad de una negociación.

En una declaración posterior, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, expresó que, aunque considera erróneos los aranceles impuestos, se hará todo lo posible para intentar llegar a un acuerdo con Estados Unidos.

América Latina ha sido una de las regiones menos afectadas por los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos. La mayoría de los países latinoamericanos enfrentan una tasa mínima del 10%, con la excepción de Nicaragua, que verá un incremento del 18%. Estos gravámenes universales entrarán en vigor el 5 de abril a las 4.01 GMT, mientras que los aranceles más altos se aplicarán a partir del 9 de abril, a la misma hora.

En este sentido, aunque el presidente colombiano Gustavo Petro, a través de la red social X, calificó los aranceles como “un gran error”, reconoció que América Latina, incluida Colombia, “podría beneficiarse inicialmente de la política de Trump”, al menos en términos de sus propios intereses comerciales.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, respondió rápidamente al anunciar que su país tomará “todas las medidas apropiadas” para defenderse de los nuevos aranceles. Durante un acto en Brasilia, afirmó: “Ante la decisión de Estados Unidos de imponer una sobretasa a los productos brasileños, tomaremos todas las medidas necesarias para defender a nuestras empresas y a nuestros trabajadores”. Además, expresó el firme compromiso de su país con el multilateralismo y el libre comercio, y dejó en claro que el proteccionismo no tiene cabida en el mundo actual.

La administración Trump ya había implementado desde el 12 de marzo aranceles del 25% sobre las importaciones de acero y aluminio, afectando directamente a Brasil, que es el segundo mayor proveedor de acero de Estados Unidos.

Por su parte, el presidente chileno Gabriel Boric también criticó las nuevas medidas. Desde un foro empresarial en la India, advirtió que las acciones de Estados Unidos desafían “los principios que rigen el comercio internacional”.

Vista aérea del edificio de la Bolsa Mexicana de Valores en la Avenida Reforma de la Ciudad de México el 2 de abril de 2025.ALFREDO ESTRELLA – AFP

México celebró el jueves haber quedado fuera de los aranceles generales y la continuidad del tratado de libre comercio norteamericano, el T-MEC. A partir de ahora, el país enfocará sus esfuerzos en mejorar las condiciones en los dos sectores que aún enfrentan un gravamen del 25%: el automotriz y el de acero y aluminio.

La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que la estrategia de México fue exitosa y afirmó que “todavía podemos alcanzar mejores condiciones, una condición preferencial” en la industria automotriz, debido a la fuerte integración entre las empresas mexicanas y estadounidenses. “No hay aranceles adicionales, tampoco para Canadá… y eso es bueno para el país. Esto se debe a la buena relación que hemos construido entre el gobierno de México y el gobierno de Estados Unidos, basada en el respeto”, declaró la mandataria.

En medio de la euforia de las autoridades locales, el peso mexicano se apreciaba un 1,65% oscilando en sus mejores niveles desde noviembre de 2024, mientras que la bolsa ascendía un 1,5%, el mejor desempeño entre una cesta de plazas accionarias globales.

En contraste, la reacción de Canadá no fue tan positiva. El primer ministro Mark Carney anunció este jueves que, en respuesta a la guerra comercial iniciada por Trump, su gobierno impondrá aranceles de hasta el 25% a los vehículos fabricados en Estados Unidos que no cumplan con los requisitos del T-MEC.

“Las acciones de la administración estadounidense, si bien no apuntan específicamente a Canadá, desestabilizarán la economía mundial y afectarán negativamente el crecimiento económico global”, advirtió Carney. Asimismo, expresó su confianza en que Washington tendrá que “cambiar de rumbo” ante el daño potencial que estas medidas podrían infligir a su propia población.

Algunos de los mayores aumentos arancelarios recaerán sobre países empobrecidos de África que ya están luchando con la pérdida de fondos estadounidenses para luchar contra el VIH, la malaria y otras enfermedades. 

La contundencia de la fórmula aplicada a economías que no pueden permitirse importar mucho de Estados Unidos conduce inevitablemente a un elevado recíproco. Por ejemplo Madagascar, una de las naciones más pobres del mundo, se enfrenta a un arancel del 47% sobre los modestos 733 millones de dólares de exportaciones de vainilla, metales y prendas de vestir que realizó con Estados Unidos el año pasado. Lesoto, otro país empobrecido enfrenta un 50%

“Los principales perdedores son África y el Sudeste Asiático”, afirmó John Denton, jefe de la Cámara de Comercio Internacional (ICC), que añadió que la medida “arriesga dañar aún más las perspectivas de desarrollo de países que ya se enfrentan a un empeoramiento de sus relaciones comerciales”.

Algunos de los países más sancionados del mundo, como Rusia, Bielorrusia, Cuba, Irán y Corea del Norte, quedaron fuera de la lista de naciones sujetas a los aranceles “recíprocos” más altos. Según la administración de Trump, la exclusión de Rusia se debe a la baja relevancia de su comercio con Estados Unidos. Asimismo, indicó que Cuba, Bielorrusia y Corea del Norte no fueron incluidas en las nuevas medidas porque ya enfrentan aranceles y sanciones “extremadamente elevados”.

El presidente ruso Vladimir Putin se reúne con el jefe de la República de Buriatia, Alexei Tsydenov, en el Kremlin en Moscú, Rusia, el miércoles 2 de abril de 2025. Vyacheslav Prokofyev – Pool Sputnik Kremlin

Agencias AFP, AP, Reuters y The New York Times

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MONTEVIDEO.- Corría la tarde del jueves 6 de marzo cuando la princesa Leonor y sus compañeros guardiamarina del crucero de instrucción Juan Sebastián Elcano, se encontraban disfrutando un día de playa en las costas de Uruguay. Pero fue recién este miércoles que comenzaron a circular las fotos cuando la revista Diez minutos publicó una tapa con un retrato de la princesa en bikini metida en el mar y con antejos de sol. Tras la difusión de imágenes el mes pasado de la joven tomando cerveza en un bar de Chile, la prensa, la corona y la sociedad española se encuentran en medio de una disputa pública por la privacidad y el formalidad que deberían mantener los miembros de la familia Real.

Según la revista, la joven de 19 años pasó su primer día en Montevideo descansando en La Mulata, una playa en las afueras de la ciudad. Allí, disfrutó del día junto a sus compañeros de crucero, cuyos rostros y tatuajes fueron pixelados por la publicación para preservar su identidad. Más tarde, almorzaron en un chiringuito junto al mar y luego regresaron a un hotel en la capital uruguaya, donde se alojaron durante unos días. En el hotel, se ducharon y se cambiaron antes de asistir a una recepción en la Embajada de España, programada para esa misma tarde, según fuentes cercanas a El País.

La princesa Leonor disfrutó de una tarde de playa con sus compañeros de la armada

Apenas un día después de que un grupo de jóvenes veinteañeros disfrutara de un día de playa, comenzaron a circular en Madrid rumores sobre la posibilidad de que un paparazi español hubiera captado esas imágenes. Fuentes del sector confirmaron esta versión y señalaron que su venta podría superar los 150.000 euros. Aunque se espera que las fotografías generen gran repercusión —pues son las primeras en las que se ve a la princesa en traje de baño—, fuentes consultadas por El País aseguran que el guardiamarina con el que Leonor camina por la orilla no es el mismo con el que regresa al alojamiento. Para descartar cualquier especulación sobre una posible relación sentimental, destacan que ambos llevan trajes de baño de tonos distintos y, más notoriamente, tienen un corte de pelo ligeramente diferente.

La princesa Leonor almorzó en un parador de la playa

No es la primera vez que se vincula a la princesa con algún compañero. La primera ocasión fue en 2023, tras la recepción del 12 de octubre en el Palacio Real, cuando durante un saludo se produjo un intercambio de risas entre los Reyes, Leonor y un compañero de la Academia Militar General de Zaragoza, donde en ese momento recibía formación con el Ejército de Tierra.

La segunda ocurrió hace poco más de un mes y fue desmentida incluso por las revistas del corazón. En esa oportunidad, se malinterpretó un gesto de cercanía entre la princesa y un guardiamarina durante el carnaval de Salvador de Bahía (Brasil), la primera escala del Elcano en Sudamérica.

La princesa Leonor disfrutó de una tarde de playa con sus compañeros de la armada

La princesa Leonor inició su travesía por América a bordo del Juan Sebastián Elcano el 14 de febrero, tras haber pasado por Canarias y Cádiz, desde donde el buque zarpó el 11 de enero. Luego de permanecer algunos días en Salvador de Bahía, la embarcación llegó a Montevideo, donde el 7 de marzo la princesa participó como abanderada en una ceremonia de jura de bandera, siguiendo los pasos de su padre, quien hizo lo mismo en 1987. Al evento asistieron la ministra de Defensa, Margarita Robles, el Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada, Antonio Piñeiro, y otras autoridades.

La etapa más austral del viaje de la princesa también ha estado marcada por la controversia. El 22 de marzo, la Zarzuela anunció que, en coordinación con la Embajada de España en Chile, presentaría una denuncia contra un centro comercial de Punta Arenas por la filtración de imágenes de sus cámaras de seguridad en las que aparecían Leonor y sus compañeros de crucero. “No vale todo”, señaló la Casa del Rey en un comunicado, aunque no fue ella quien presentó directamente la denuncia ante los carabineros. Por su parte, la Fiscalía chilena abrió una investigación contra el establecimiento comercial.

Después de su escala en Estados Unidos, donde llegará a la ciudad de los rascacielos el 5 de junio, la princesa se trasladará a una fragata en aguas próximas a España para completar un mes de formación en navegación moderna. Siguiendo la tradición, el 16 de julio, en el Día del Carmen, recibirá su despacho en Pontevedra junto con el resto de guardiamarinas. A partir de entonces, solo le quedará su formación en la Academia General del Ejército del Aire en San Javier (Región de Murcia), a la que ingresará este verano, antes de concluir su paso por las Fuerzas Armadas y dar inicio a una nueva etapa.

Diario El País

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MOSCÚ.- Si bien el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció nuevos aranceles contra aliados y rivales como Europa, la India, Japón y China, dejó fuera de la lista a algunos de los países más sancionados del mundo, como Rusia, Bielorrusia, Cuba y Corea del Norte.

En un contexto de creciente temor a una guerra comercial global, Trump impuso un arancel base del 10% sobre la mayoría de los bienes importados por Estados Unidos. China, el mayor proveedor de productos para el país, se enfrenta ahora a un arancel del 54% sobre todas sus exportaciones al mercado estadounidense.

“Ante la implacable guerra económica, Estados Unidos no puede seguir con una política de rendición económica unilateral”, declaró Trump al presentar las nuevas medidas. La Casa Blanca, por su parte, difundió una lista de comentarios en apoyo a los aranceles, destacando que beneficiarían a los trabajadores estadounidenses tras años de lo que calificaron como “abuso” por parte de socios comerciales como China.

El presidente ruso Vladimir Putin escucha a Veronika Nikishina, directora general del Centro de Exportaciones de Rusia, JSC, durante su reunión en el Kremlin en Moscú, Rusia, el jueves 3 de abril de 2025. Vyacheslav Prokofyev – Pool Sputnik Kremlin

Además del arancel base del 10%, Trump impuso tarifas más elevadas a decenas de países. Sin embargo, Rusia, Cuba y Corea del Norte no fueron incluidos en la lista de naciones que enfrentan aranceles “recíprocos” más altos.

Las agencias de inteligencia estadounidenses, en su evaluación anual de amenazas, identificaron a China, Rusia, Irán y Corea del Norte como los principales riesgos para la seguridad nacional. De hecho, Trump había amenazado previamente con nuevas medidas comerciales contra Moscú. Al ser consultado sobre la exclusión de Rusia de la lista de aranceles, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, explicó a Fox News que Estados Unidos no mantiene relaciones comerciales significativas con Rusia y Bielorrusia, ya que ambos países están bajo sanciones.

En la misma línea, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró a Axios que la decisión de excluir a Rusia se debe a la baja relevancia de su comercio con Estados Unidos. Además, señaló que Cuba, Bielorrusia y Corea del Norte tampoco fueron incluidas en las nuevas medidas porque ya enfrentan aranceles y sanciones “extremadamente elevados”.

Según datos oficiales, el comercio de bienes entre Estados Unidos y Rusia alcanzó los 3500 millones de dólares el año pasado, una cifra muy inferior a los 36.000 millones de dólares registrados en 2021, antes de la invasión rusa de Ucrania.

Rusia, sometida a más de 28.595 sanciones impuestas por Occidente, ha restringido la divulgación de sus datos comerciales desde el inicio de la guerra. Sin embargo, según la oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos, las importaciones de bienes rusos sumaron 3000 millones de dólares en 2024, lo que representa una caída del 34,2% con respecto a 2023.

Para Moscú, el mayor riesgo derivado de la guerra arancelaria es una posible desaceleración de la demanda global, lo que podría afectar el precio del petróleo, uno de los principales pilares de su economía. A principios de este año, el Banco Central de Rusia advirtió que tanto Estados Unidos como la OPEP tienen la capacidad de inundar el mercado petrolero, lo que podría provocar una caída prolongada de los precios similar a la de la década de 1980, que contribuyó al colapso de la Unión Soviética.

Mujeres se toman selfies en la Plaza Roja en Moscú, Rusia, el miércoles 2 de abril de 2025. Pavel Bednyakov – AP

El domingo, Trump expresó a NBC News su enfado tras las declaraciones del presidente ruso, Vladimir Putin, quien cuestionó la credibilidad del mandatario ucraniano Volodimir Zelensky. En respuesta, el presidente estadounidense sugirió la posibilidad de imponer aranceles secundarios de entre el 25% y el 50% a los compradores de petróleo ruso.

La exclusión de Rusia de los aranceles más elevados ha generado dudas sobre si la decisión de la Casa Blanca responde a una estrategia deliberada. A pesar de la drástica reducción del comercio bilateral, Rusia aún exportó a Estados Unidos bienes por un valor aproximado de 3000 millones de dólares el año pasado, principalmente fertilizantes y platino, una cifra superior a las importaciones desde países más pequeños, como Laos y Fiyi, que sí fueron gravados con aranceles más altos. La importancia de los fertilizantes en esta ecuación es clave, ya que Rusia es el tercer mayor proveedor extranjero de este insumo para Estados Unidos, y su volumen de exportación ha aumentado en el último año. En este contexto, Trump ha buscado proteger a los agricultores estadounidenses, un sector clave en su base electoral, y mantener bajos los costos de los fertilizantes podría ser parte de su estrategia en la guerra comercial.

Según Alexandra Prokopenko, investigadora del Carnegie Russia Eurasia Center en Berlín y exfuncionaria del Banco Central de Rusia, Trump podría estar reteniendo nuevas restricciones económicas contra Moscú como parte de su estrategia de negociación en las conversaciones de paz.

“Creo que es una decisión política”, afirmó Prokopenko. “Trump no quiere una escalada mientras sus conversaciones con Putin continúan”.

La estrategia de Trump de emplear los aranceles como herramienta de negociación geopolítica también se evidencia en su enfoque hacia Irán, un actor clave en sus acuerdos internacionales. A pesar de las tensiones, Teherán fue ubicado en el nivel más bajo de los nuevos aranceles, con una tasa del 10%, incluso inferior a la impuesta a Israel, uno de los aliados más cercanos de Estados Unidos.

Agencia Reuters y The New York Times

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Los anuncios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el incremento de aranceles para las exportaciones hacia su país, con un piso global de 10%, estuvieron en las portadas de los diarios más importantes del mundo. Mientras que los productos argentinos tendrán que pagar la tasa básica, el líder republicano definió que se aplicará 34% a los productos chinos y 20% a los europeos, entre la lista de 185 naciones afectadas.

En Estados Unidos, The New York Times abrió su edición papel con una foto de Trump de espaldas mientras daba su conferencia de prensa el miércoles por la tarde, cuando hizo el anuncio desde la Casa Blanca. “Trump lanza un nuevo y vasto arsenal de tarifas globales”, tituló ese medio y acotó: “Dice que restablecerá la justicia mientras ataca a adversarios y aliados”.

La tapa de The New York Times

También en su país, The Washington Post indicó en su principal titular: “Trump ordena una tarifa de 10% para todas las importaciones”. Sumó una imagen del mandatario con la carpeta en la que mostró gráficos durante su alocución.

La tapa de The Washington Post

En tanto, The Wall Street Journal, enfocado en economía y negocios, presentó la noticia con una foto destacada de Trump con la lista en sus manos de cada uno de los países y las tasas que les corresponderán. “Trump impone aranceles generales a las importaciones”, escribieron desde ese medio como título principal y sumaron otro artículo crítico de la decisión oficial: “Con el nuevo régimen comercial, Estados Unidos pretende terminar con la era de la globalización”.

La tapa de The Wall Street Journal

Una de las tapas más llamativas de la jornada fue la de The Economist, que tiene sede en Londres y se encarga de analizar la economía sobre todo a nivel global. Desde la publicación eligieron como fondo un color amarillo chillón y presentaron la tapa así, en letras negras: “Día de la ruina”. Fue una ironía y un paralelismo con el “Día de la liberación” que promocionó Trump. “Cómo limitar el daño global”, sumaron como bajada y además ofrecieron un artículo sobre cómo el lema de Trump, MAGA [por Make America Great Again, es decir, Hagamos a Estados Unidos grande de vuelta] puede “ayudar” a China.

Incluyeron asimismo una caricatura del republicano con su tradicional traje azul y su corbata roja, serruchando las fronteras, parado sobre un dibujo de su país. Y sumaron en el texto: “Donald Trump ha cometido el error económico más profundo, dañino e innecesario de la era moderna”.

El diario The Times escribió “Trump aumenta los aranceles” y agregó: “Las importaciones británicas fueron golpeadas con la tarifa básica de 10%. La Unión Europea enfrenta 20%. Las nuevas tasas comenzarán a aplicarse el sábado”.

Por su parte, The Guardian le dedicó un lugar relevante a la muerte del reconocido actor Val Kilmer, pero en su titular principal también se refirió a las medidas del presidente estadounidense. “Trump golpea al Reino Unido con aranceles de 10% mientras Estados Unidos desata una guerra comercial global”, marcaron y acotaron: “El presidente promete una ‘nueva era dorada para Estados Unidos’ en un discurso combativo”. También incorporaron la imagen de Trump con la tabla de países.

En España, el diario El Mundo indicó: “Trump desata una vorágine de aranceles contra el orden global”. Además, planteó que de esta manera “liquida el sistema mundial de colaboración de los últimos 80 años”.

Mientras, El País presentó así la novedad: “Trump detona la guerra comercial”. Asimismo, este último medio señaló “El presidente de Estados Unidos presenta su muro proteccionista” y dijo que el republicano había incurrido en “falsedades sobre las trabas que le ponen otros países” durante su discurso.

En Francia, Le Monde no llegó a incluir en su tapa de papel el tema, mientras que Le Figaro, el de más años de tirada nacional, le dio el lugar más relevante. “Guerra comercial: el mundo en shock”, destacaron como titular principal.

Il Messaggero y la Reppublica, los dos de Italia, también abrieron con este tema. El primero fue con un título informativo: “Trump, aranceles de 20% a la Unión Europea”. Mientras que el segundo le dio otra lectura: “Aranceles, el golpe de Trump”. Además, la Reppublica sumó en su portada un análisis sobre las tarifas: Declaración de guerra.

En Brasil, O Globo dijo que Trump “rediseñó el orden del comercio global” y que implementó una tasa de 10% para Brasil. Al igual que la Argentina, el país gobernado por Luis Inácio Lula da Silva deberá pagar por la entrada de sus productos el arancel básico.

“El paquete de medidas con miras a China fuerza a una reorganización económica mundial e incorpora riesgos a los países de la Unión Europea”, sumaron desde ese medio.

En Folha de S.Paulo el titular fue: “Trump graba a Brasil en 10% e intensifica la guerra comercial con China y Europa”.

La tapa de Folha de S.Paulo

En Asia, The Times of India llegó a escribir un recuadro sobre el tema en la parte superior de su edición web, mientras que The Japan Times, que depende de The New York Times, abrió con una nota firmada y titulada así: “Japón tiene algunas cartas que jugar en la guerra comercial”.

La tapa de The Times of India
La tapa de The Japan Times
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NUEVA YORK.- Al desplegar su lista de aranceles dirigidos a la mayoría de los socios comerciales de Estados Unidos, el presidente Donald Trump enfatizó repetidamente que la tasa de cada nación era recíproca, lo que reflejaba las barreras que habían erigido durante mucho tiempo a los productos estadounidenses.

Añadió poco sobre la metodología de esos cálculos, pero una posible respuesta surgió más tarde el miércoles. El nuevo arancel de cada país parecía derivarse de:

James Surowiecki, periodista financiero y autor de libros, fue el primero en señalar la tendencia en una publicación en X. Su comentario desató una gran especulación, dado que Trump había dicho anteriormente que la tasa arancelaria de cada nación sería “la tasa combinada de todos sus aranceles, barreras no monetarias y otras formas de fraude”.

Estas barreras no monetarias incluyen una serie de leyes y otras políticas difíciles de cuantificar que, según Trump, son la principal causa de los desequilibrios comerciales que experimenta Estados Unidos. (Hay excepciones: algunos países solo enfrentan un arancel mínimo estándar del 10 % a partir de este mes).

En una sesión informativa previa con la prensa, funcionarios de la Casa Blanca indicaron que las cifras fueron calculadas por el Consejo de Asesores Económicos utilizando metodologías consolidadas. El funcionario añadió que el modelo se basa en el concepto de que el déficit comercial que tenemos con cualquier país es la suma de todas las prácticas comerciales desleales y los fraudes que ha cometido ese país.

La Casa Blanca aclaró posteriormente su metodología en una publicación. Si bien utiliza algunos símbolos matemáticos que podrían ser difíciles de interpretar, confirma que la fórmula se basa esencialmente en el déficit comercial de Estados Unidos con un país extranjero, dividido entre las exportaciones de dicho país.

“Los aranceles recíprocos se calculan como la tasa arancelaria necesaria para equilibrar los déficits comerciales bilaterales entre Estados Unidos y cada uno de nuestros socios comerciales. Este cálculo supone que los déficits comerciales persistentes se deben a una combinación de factores arancelarios y no arancelarios que impiden el equilibrio comercial. Los aranceles funcionan mediante reducciones directas de las importaciones”, dice la publicación de la Casa Blanca.

“Siempre iba a ser un ejercicio realmente difícil llegar a una tasa arancelaria recíproca muy precisa”, dijo Emily Kilcrease, directora del Programa de Energía, Economía y Seguridad del Centro para una Nueva Seguridad Estadounidense y ex representante comercial adjunta adjunta de Estados Unidos.

“Teniendo en cuenta lo que parece ser su deseo de sacar algo rápidamente, parece que lo que han hecho es llegar a una aproximación que es consistente con sus objetivos políticos”, dijo.

Diario The New York Times

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