Gago y la mala costumbre de morir con las botas puestas: volvió a perder un partido clave y retrocedió los casilleros que había recuperado en Boca
Un esquema que solo había utilizó una vez en su breve ciclo. Más de una hora con el mismo equipo. Cambios que llegaron tarde, uno de ellos cuando apenas quedaban tres minutos y el último, en tiempo adicionado. Fernando Gago sorprendió con la línea de cinco y decidió morir con las botas puestas. Pareció un capricho sostener el dibujo táctico hasta el final y cuando encaró los micrófonos en la conferencia de prensa, comentó una realidad paralela que agitó la bronca de los hinchas, calientes por la derrota, en las redes sociales.
Una vez más, Gago quedó en deuda, justo en un partido clave. Porque aunque es cierto que Boca ya está clasificado a los octavos del Torneo Apertura, y que probablemente pueda definir la instancia final en la Bombonera, el Superclásico lo interpelaba. Ya había perdido en las semifinales de la Copa Argentina ante Vélez y había quedado eliminado de la Libertadores, nada menos, en la fase 2 contra Alianza Lima. Necesitaba dar la talla, no estuvo a la altura en el Mo..


