Franco Colapinto procesa el duelo por la muerte de su abuelo, mientras en Brasil avanza la negociación con Red Bull para 2025
Franco Colapinto no fue el mismo que el de horas atrás, cuando fue sorprendido por unos 150 fanáticos argentinos que le brindaron su amor en el pitlane el jueves en una muestra gratis de lo que será su fin de semana en Brasil, donde se esperan 10 mil compatriotas. Este viernes, en el arranque de la actividad en la pista del Gran Premio de San Pablo, el piloto de Williams abandonó ese semblante sonriente habitual y se permitió sentir el dolor por la muerte de su abuelo paterno, Leónidas Colapinto.
Durante una jornada en la que no desentonó en su primera vez en Interlagos -fue 13° en la única práctica libre y quedó afuera en la Q2 de la Sprint Qualy tras apostar a una sola vuelta en un intento que no salió bien-, el piloto de 21 años cumplió con su deber como piloto de F1 pero eligió el silencio con la prensa y se recluyó en su círculo íntimo, conformado aquí por su hermana Martina -que también se mostró muy apenada y ocultó sus ojos al llegar con unos anteojos oscuros-, su psicólogo Gu..


